FREMAP cuenta con un Protocolo de intervención psicosocial, para dar respuesta a las necesidades de trabajadores, familias y empresarios en situaciones complejas derivadas de grandes accidentes, ofreciendo acompañamiento y apoyo a nuestros asociados en momentos de especial vulnerabilidad.

Se define como “gran accidente” los siguientes supuestos:

  • Cuando se produce un accidente impactante y afecta a un colectivo (trabajadores, empresarios, etc.)
  • Cuando en el accidente se producen múltiples heridos.
  • En los casos en los que hay víctimas mortales.
  • A demanda de la empresa/ FREMAP por la casuística del accidente.

  • Trabajadores  asegurados  que hayan sufrido un AT/EP o   que hayan presenciado el  accidente grave en su lugar de trabajo.
  • Familiares directos de los trabajadores asegurados.
  • Empresarios, Dirección de RRHH, Área de Prevención.

¿Cuándo se interviene?

En los casos categorizados anteriormente como “gran accidente”.

1

Intervenir psicosocialmente en la primera fase del accidente

2

Paliar el estrés colectivo tras el accidente

3

Activar los recursos propios o externos necesarios

Se trata de la primera atención que se lleva a cabo con una persona en el momento del suceso o en los días inmediatamente posteriores.

La intervención psicosocial la podrá ejercer una trabajadora social o/y un psicólogo, ya que fundamentalmente se trata de hacer contención.

Conlleva las siguientes actuaciones:

  • Atender las necesidades de las personas afectadas.
  • Acoger a las víctimas.
  • Proporcionar soporte y acompañamiento transmitiendo seguridad.
  • Identificar situaciones vulnerables.
  • Ayudar a expresar las emociones y sentimientos en situaciones de fuerte impacto.
  • Potenciar el contacto con la red socio-familiar.
  • Estimular la autoayuda.
  • Favorecer la autonomía (ayudar a la toma de decisiones).
  • Coordinación entre los diferentes grupos operativos.

La situación de caos que se produce ante un hecho de estas características puede desencadenar desequilibrios a nivel de información, organización, derivación…

Conlleva las siguientes actuaciones:

  • Organizar y coordinar la actuación y la información obtenida con todas las partes implicadas durante el caos producido en los primeros momentos del accidente.
  • Acompañar a los afectados  durante la fase aguda, transmitiendo serenidad y dando respuesta a las necesidades de información.

Activación de recursos internos:

  • Otros profesionales de FREMAP (directores, médicos, tramitadores/gestores, técnicos de prevención, psicólogos, etc.)
  • Comisión Prestaciones Especiales

Activación de recursos externos:

  • Recursos diversos tales como: Asociaciones, traductores, intérpretes, Embajadas, tanatorios, etc.
  • Servicios Sociales comunitarios.
  • Recursos propios de la empresa.

En función de la magnitud del accidente, se dimensionará la plantilla, según el tiempo de la intervención y del número de los afectados.

La solicitud de activación del protocolo de actuación se realizará por parte de la trabajadora social de zona, que comunicará las circunstancias y dimensión del suceso a la Dirección de Área y ésta decidirá sobre su activación o no. 

Se establecen tres niveles de intervención: 

  • Nivel 1. Intervención exclusiva con personal de la empresa por estrés postraumático.
  • Nivel 2. Intervención ante un accidente múltiple en el que se producen varios fallecimientos o lesionados.
  • Nivel 3. Intervención en una gran emergencia o catástrofe con multitud de víctimas.

Nivel 1. Intervención exclusiva con personal de la empresa por estrés postraumático

Tras producirse un accidente grave impactante en una empresa, puede desarrollarse un estrés colectivo que puede desestabilizar el equilibrio emocional del individuo. 

Se produce una tensión emocional excesiva produciendo

alteraciones fisiológicas, cognitivas y conductuales. 

El trastorno por estrés postraumático es un trastorno de ansiedad que puede aparecer después de un acontecimiento que es vivido con mucha intensidad, terror y sensación de impotencia.

El objetivo de esta intervención será:

  • Dar soporte y proporcionar acompañamiento a los afectados.
  • Atender las necesidades que surjan (derivar a servicio médico, psicólogo, etc.).
  • Acoger a las víctimas y otros trabajadores afectados.
  • Potenciar el contacto social.

Se considera que para llevar a cabo una dinámica de grupo adecuada el número de participantes debe estar entre 8 y 15 personas.

En el caso de ser inferior a este número, cabría la posibilidad de atender al trabajador de la empresa de forma individual.

Nivel 2. Intervención ante un accidente múltiple en el que se producen varios fallecimientos o lesionados

Se considera que en el nivel 2 el número de víctimas (trabajadores accidentados y/o fallecidos) será entre 4 y 10. 

Cuando se produce un accidente en el que se ven afectados diferentes personas y que implica la actuación de profesionales de la Mutua y que además la empresa tiene una necesidad de dar una respuesta inmediata, resulta necesaria la intervención psicosocial con el fin de agilizar tanto la parte burocrática como para dar una atención directa y personalizada al trabajador y su familia.

El objetivo de esta intervención sería:

  • Dar soporte y proporcionar acompañamiento a los afectados, transmitiendo seguridad en los momentos de incertidumbre.
  • Atender las necesidades personales que surjan.
  • Acoger a las víctimas y familiares.
  • Informar sobre el accidente y colaborar en la gestión de los trámites necesarios.
  • Activar recursos internos y externos.
  • Derivar a otros entidades externas a la mutua (Servicios Sociales, Embajadas, Consulados, Asociaciones…)

Nivel 3. Intervención en una gran emergencia o catástrofe con multitud de víctimas

Se considera intervención de Nivel 3 aquella que se activa ante una gran emergencia o catástrofe en la que el número de personas afectadas es elevado (superior a 10), o cuando la magnitud del suceso genera un alto impacto organizativo, social y emocional, trascendiendo el ámbito habitual de intervención.

Este tipo de situaciones incluye, entre otras, explosiones, fugas químicas, grandes accidentes laborales, naufragios, desastres naturales o atentados, caracterizándose por la complejidad de la respuesta y la necesidad de una coordinación multidisciplinar intensiva.

Características de la intervención

  • Elevado número de víctimas y/o afectados indirectos (familias, compañeros, entorno laboral).
  • Alta carga emocional y exposición mediática.
  • Intervención prolongada en el tiempo, con distintas fases (inmediata, seguimiento y cierre).
  • Multiplicidad de agentes intervinientes (internos y externos).
  • Necesidad de estructura organizativa específica (equipo ampliado o retén de emergencia).

Finalidad de la intervención

Dar una respuesta integral, organizada y coordinada que garantice la atención psicosocial a todas las personas afectadas, facilitando la gestión de la crisis y contribuyendo a la recuperación emocional y social tras el impacto del suceso.

Objetivos de la intervención

  • Dar soporte y proporcionar acompañamiento a las personas afectadas.
  • Atender de forma inmediata las necesidades que puedan surgir.
  • Acoger a las víctimas, familiares y otros colectivos implicados.
  • Potenciar el contacto social y la red de apoyo.
  • Detectar precozmente posibles situaciones de riesgo psicológico que requieran derivación.
  • Coordinar la actuación con los diferentes sistemas intervinientes.
  • Activar recursos internos y externos necesarios para la atención integral.